¿Qué son los valores de exposición (EV) y para qué nos sirven?

Toda persona que esté metida en el fascinante mundo de la fotografía tarde o temprano se topa con los valores de exposición o EV, por sus siglas en inglés (exposure value). Y, sí, todos sabemos, de alguna manera, que estos valores están relacionados con la luz y, por tanto, con el diafragma, la velocidad de obturación y el ISO. Sin embargo, en el día a día, ¿cómo podemos sacarles provecho?
Para empezar, pongamos sobre la mesa algunos conceptos básicos. Todo fotógrafo sabe que existe una relación estrecha entre el diafragma, el ISO y la velocidad de obturación. También sabemos que al abrir o cerrar el diafragma un paso completo estamos dejando pasar el doble o la mitad de la luz, respectivamente, y que algo similar ocurre cuando reducimos a la mitad o aumentamos al doble la velocidad de obturación o el ISO.

Estos cambios comúnmente se expresan en pasos de diafragma, aunque no sea precisamente el diafragma el valor que estemos modificando. Pues bien, en realidad, tendríamos que expresar el cambio en valores de exposición (EV).

Pero el concepto de valores de exposición (EV) va mucho más allá de una simple nomenclatura.

Por ejemplo, si f/4 con 1/100s a ISO 200 es igual a f/5.6 con 1/50s a ISO 200 y esto, a su vez, es igual a f/11 con 1/50s a ISO 800, ¿cuánta luz hay? Realmente no lo sabemos. Lo único que sabemos es que cualquiera de estas combinaciones nos dará un resultado similar en términos de exposición, pero ninguna constituye un punto de partida si no sabemos cuánta luz hay. Y es que tanto diafragmas como velocidades e ISO son valores relativos.

Y, ¿los valores de exposición sí nos dicen cuánta luz hay? En cierto modo, sí.


Para explicarlo, recurriré a un viejo principio de la fotografía conocido como “soleado 16” y que nos dice que en un día soleado, con el cielo despejado, con una velocidad recíproca al ISO, se requiere un f/16 para lograr una buena exposición. Y aquí, aunque aún no sabemos cuánta luz hay, ya tenemos, al menos, una referencia: el día soleado con el cielo despejado. Y resulta que ese día soleado, con cielo despejado, o, más bien, la intensidad de la luz en esas condiciones se convirtió hace tiempo en una norma industrial.

En los años 50, un fabricante alemán de obturadores, Friederich Deckel AG, buscando la manera de simplificar las posibles combinaciones de diafragma, ISO y velocidad a un sólo número, determinó asignar el valor cero (EV 0) a la cantidad de luz que se requeriría para lograr una buena exposición con ISO 100, un diafragma f/1.0 y una velocidad de 1 segundo. A partir de ahí, creó una sencilla escala lineal, con valores positivos y negativos, en la que cada número representa el doble o la mitad de la luz. Estos valores, expresados ahora con un solo número, en una secuencia lineal,  pueden traducirse en cualquier combinación de diafragma, ISO y velocidad que el fotógrafo considere necesaria para la foto que pretende hacer.


Para el día soleado, con cielo despejado, según la escala de la empresa Deckel, el valor es 15 (claro que habría sido bueno que fuera 16, para que correspondiera con el principio del “soleado 16”, pero no siempre se gana). Así, podemos decir que EV15 = f/16 con una velocidad recíproca al ISO (con ISO 100, 1/100s, y así sucesivamente). Y si empieza a nublarse, baja a EV14, es decir, la luz baja a la mitad. Claro que no es así de sencillo calcular cuántas nubes tiene que haber para que baje a EV14, pero al menos ya tenemos una referencia. Por otro lado, la capacidad que tienen nuestros ojos para ajustarse a la cantidad de luz, que es algo maravilloso, tampoco ayuda, porque no nos permite darnos cuenta de muchos cambios en la luz.

Pero bueno, sigamos adelante. Si en lugar de tomar como punto de partida el EV0 tomamos el EV15 del día soleado,—y aquí viene la utilidad de los valores de exposición en el día a día—si yo tengo un valor de exposición, digamos, de EV12, lo que tengo que hacer para lograr una buena foto es compensar los 3 valores que me faltan para llegar a EV15. De esa manera, puedo abrir el diafragma a f/5.6, bajar la velocidad a 1/13 de segundo, subir el ISO a 800 o cualquier combinación de los anteriores que me convenga. Lo interesante es que ya no es la cámara la que me dice qué hacer; ahora decido yo según lo que quiero lograr.

Trataré de dejarlo más claro con otro ejemplo. La escena típica de una calle iluminada por lámparas de vapor de sodio y la luz de los aparadores tiene un valor aproximado de EV8. Esto quiere decir que para lograr una buena exposición, debo compensar 7 pasos (EV15 - EV8 = EV7). Si tengo un angular luminoso, digamos un 24mm f/2.8, voy a disparar desde el lado opuesto de la calle, es decir, a unos 5 metros de distancia, y quiero lograr al menos unos 15 metros de profundidad de campo, debo usar un diafragma f/4*. Al abrir el diafragma a f/4 ya gané 4 pasos de los 7 que necesito compensar. Si pienso usar un tripié, mi siguiente ajuste podría ser disminuir la velocidad a 1/13s (suponiendo que estoy en ISO 100), pero si no tengo tripié y quiero mantener mi velocidad en un punto que no me genere desenfoque por movimiento, no debo bajar más allá de 1/25s**. Si uso el tripié, ya gané los 3 pasos que me faltaban, pero si no, sólo gané 2, así que, como paso final, tendré que ajustar el ISO a 200, para compensar el paso que me falta.
Simplificando:
  1. Mi punto de partida es EV15, o sea, 1/100s con ISO 100 a f/16.
  2. La lectura de la calle es EV8; necesito compensar 7 pasos para lograr una buena exposición.
  3. Abro el diafragma a f/4 (para mantener la profundidad de campo que deseo); gano 4 pasos de los 7 que debo compensar (de f/16 a f/11 es 1, a f/8 es 2, a f/5.6 es 3 y a f/4 es 4).
  4. Bajo la velocidad a 1/13s y gano 3 pasos más (de 1/100 a 1/50 es 1, a 1/25 es 2, y a 1/13 es 3); o bajo la velocidad a 1/25s (si no voy a usar tripié) y gano 2 pasos.
  5. Si sólo bajé a 1/25s, me falta un paso por compensar. Aumento el ISO a 200 y ya lo tengo.
Y, claro, si no tenemos un exposímetro externo que nos permita hacer lecturas en valores de exposición, al menos debemos saber qué valor de exposición corresponde a qué situación de luz, y para eso incluyo la siguiente tabla. Pero aclaro: no es una tabla exhaustiva ni incluye valores absolutos. Es sólo un punto de partida.
Condición
EV
Arena blanca o nieve en un día soleado con cielo despejado
16
Día soleado con cielo despejado (correspondiente al principio del “soleado 16”)
15
Sol velado con sombras suaves
14
Nublado brillante, sin sombras
13
Nublado oscuro (lo que llaman “cielo encapotado”)
12
Sombra al descubierto en días soleados
12
Puestas de sol justo antes de que el sol se ponga
entre 12 y 14
Puesta de sol (momento justo en que el sol se pone)
12
Puesta de sol (justo después de que el sol se pone - inicio de la hora azul)
entre 9 y 11
Luna llena
14
Vía láctea
entre -9 y -11
Grandes anuncios de neón y otras fuentes similares
entre 9 y 10
Deportes nocturnos con iluminación de estadio
9
Fuego y edificios en llamas
9
Escenas callejeras nocturnas luminosas
8
Escenas callejeras nocturnas con luces de aparadores
entre 7 y 8
Tráfico vehicular nocturno
5
Luces de árbol de Navidad
entre 4 y 5
Edificios, monumentos y fuentes iluminados por reflectores
entre 3 y 5
Vistas de edificios iluminados distantes
2
Interior del común de galerías y museos
entre 8 y 11
Interior de casas iluminado
entre 5 y 7

Cabe mencionar que estos valores pueden cambiar, en particular los que implican luz artificial, pero lo que aparece en la tabla es un buen punto de partida.
En conclusión:
Normalmente, es más fácil voltear a ver el cielo o recordar un número asociado con el tipo de escenas que acostumbramos fotografiar que tratar de recordar combinaciones de velocidad, ISO y diafragma. Después de un rato de práctica y uso de estos valores, es posible tenerlos en la cabeza a la hora de hacer una foto sin tener que hacer grandes cálculos.
Y, hablando de cálculos, lo único que se requiere para sacar el máximo provecho a los valores de exposición es conocer bien los ISOs, las velocidades y los diafragmas. Por ahí he escuchado a mucha gente, incluso a algunos fotógrafos experimentados, preguntar si un cambio de f/5.6 a f/6.3 es un paso de diafragma. Con carencias así, ningún sistema sirve.

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** Esto con base en el principio de que para evitar el movimiento debemos usar, como mínimo, una velocidad que sea lo más cercano posible al recíproco de la longitud focal del lente que estemos utilizando. Entonces, para usar un 24mm en una cámara full-frame, la velocidad mínima será 1/25 s, pero en una cámara con sensor APS-C este valor cambia a ±1/40 s (24 x 1.5), aproximadamente.

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