¿Por qué mis imágenes no están nítidas?


Ésta es una pregunta que me hacen con frecuencia y tengo varias respuestas para ella. Las abordaré según me lleguen a la cabeza, sin que esto signifique que una sea más importante o probable que la otra.

Lente o filtro de mala calidad
Ésta suele ser la causa número uno de la falta de nitidez. Aunque han mejorado mucho, los lentes que normalmente vienen con las cámaras, conocidos como "lentes de kit", suelen no ser muy buenos. Claro, habrá excepciones, pero, digamos, siempre habrá mejores. Y otro factor que afecta la parte óptica de la toma fotográfica es que todo mundo recomienda que le pongas un filtro a tus lentes, ya sea para protegerlos o para mejorar el contraste, etc. La verdad es que la mayoría de esos filtros lo único que hace es degradar la calidad de la imagen y, en muchos casos, producir destellos indeseables (flare).
Solución: Si necesitas proteger tu lente con un filtro, quítaselo antes de hacer la toma. También puedes comprar filtros de muy buena calidad, pero éstos serán mucho más caros.

Lente sucio
Parece mentira, pero mucha gente no tiene el cuidado debido con su equipo y con frecuencia el lente presenta algún tipo de mancha. Las más de las veces se trata de huellas dactilares, pero he llegado a ver, incluso, manchas de comida en un lente.
Solución: Limpia tu lente con frecuencia. Procura usar líquidos y paños o toallitas específicamente diseñados para fotografía. No escatimes en el precio de éstos, pues va tu lente de por medio.

Lente desajustado
Algunas veces, con el uso, un lente puede llegar a desajustarse y no enfocar bien. En estos casos, lo más recomendable es mandar el lente con un experto que le dé mantenimiento.

También hay casos en que el lente viene ligeramente desajustado de fábrica y enfoca por delante (front focus) o por detrás del sujeto (back focus). Si tu cámara ofrece la posibilidad de hacer un ajuste fino de autofoco, ahí está tu solución. Si no, habrá que consultar con el servicio experto de tu confianza.

Mal uso de los puntos de enfoque
La mayoría de las cámaras tiene varios puntos de enfoque, es decir, marcas en el visor que nos indican dónde está colocando la cámara la prioridad del foco. Ésta es una causa un poco más compleja, porque, de entrada, no se sabe con exactitud qué tanto del área de la imagen está siendo considerada para el enfoque. En algunos casos, se habla del 2 al 5 por ciento del área de la imagen, pero este dato es impreciso. Lo que sí sabemos es que si colocamos un punto de enfoque sobre el área del sujeto donde deseamos enfocar, la imagen saldrá razonablemente nítida. Aquí el error típico es la mala técnica conocida como “enfocar y reencuadrar” y es importante entender por qué. Primero, esta técnica consiste en colocar un punto de enfoque (generalmente el central) sobre, digamos, un ojo del sujeto. Luego, movemos la cámara para encuadrar de manera más armónica y disparamos. Hagamos una pausa. Un lente sólo puede enfocar en un punto a la vez, es decir, si enfoco a 2.37 metros, el lente enfoca a 2.37 metros, no a 2.38m ni a 2.36m. Sólo a 2.37m. Lo que conocemos como profundidad de campo es una zona de enfoque razonable, más no preciso. El enfoque real se logra únicamente donde lo hemos colocado. Si movemos la cámara para reencuadrar, no seguimos en el punto de foco real, sino únicamente dentro de la zona de enfoque razonablemente nítido. Y en ese nuevo punto, también habrá variado nuestra profundidad de campo. Por tanto, el resultado es una imagen menos nítida de lo que esperábamos.
Solución: Usa el punto de enfoque que necesites y procura no reencuadrar.

Desconocimiento de la profundidad de campo
En ocasiones, por mero desconocimiento, abrimos el diafragma al máximo, para lograr ese maravilloso bokeh… y la foto sale fuera de foco. Si estamos usando diafragmas muy abiertos, muy especialmente con lentes largos, la profundidad de campo puede llegar prácticamente a cero. Si nuestro sujeto (o nosotros mismos) se mueve un centímetro hacia atrás o hacia delante, la foto sale fuera de foco.
Solución: Usa una calculadora de profundidad de campos siempre que puedas.

Baja velocidad de obturación
En este caso, la foto no necesariamente sale fuera de foco, sino algo difusa debido al movimiento de la cámara. A veces sobreestimamos nuestra capacidad para sostener firmemente la cámara. La “regla” dice que para evitar el movimiento debemos disparar con una velocidad recíproca a la longitud focal del lente que estemos usando, es decir, con un lente de 50mm, una velocidad de 1/50 de segundo, con uno de 300mm, una velocidad de 1/300 de segundo, etc. Pero aquí intervienen varios factores en contra. El primero es que si usas una cámara con sensor más pequeño que el full-frame, debes incluir en la ecuación el factor de recorte. O sea, si usas un 300mm en una cámara con sensor APS-C, tu velocidad de obturación debe ser, al menos, de 1/450s en cámaras Nikon (1.5x) o de 1/500s en cámaras Canon (1.6x). Otro factor es que quizá no seas capaz de disparar con esas velocidades sosteniendo la cámara firmemente. Esto resulta particularmente cierto cuando usamos cámaras y lentes muy pesados. Y, finalmente, toma en cuenta el viento y otros factores externos a la hora de tomar una foto. He visto cómo, al pasar un camión pesado cerca del lugar de la toma, el movimiento derivado de ello afectó la foto. 
Solución: Haz pruebas, determina con qué velocidades puedes disparar bien y no bajes de ahí o usa un tripié.

Uso excesivo de la reducción de ruido
Cuando disparas en JPEG, la cámara aplica todos los ajustes que hayas elegido directamente a la imagen a la hora de disparar. Es decir, la cámara procesa el archivo antes de que lo veas. Si el ajuste de reducción de ruido, ya sea por ISOs altos o por exposiciones muy largas, está demasiado alto, tus fotos saldrán con apariencia borrosa, pues la mayoría de las cámaras reduce el ruido suavizando la imagen.
Solcuión: Desactiva o disminuye al mínimo el ajuste de reducción de ruido.

Finalmente, si no estás seguro(a) de que estés logrando la nitidez que deseas, siempre que puedas haz varias tomas exactamente con los mismos parámetros. Photoshop tiene una función mediante la cual puede eliminar los pixeles que estén fuera de foco cuando cargamos varias tomas en una pila. A este proceso se le conoce como “focus stacking”.


Si te gustó este artículo, por favor, compártelo, suscríbete al blog y/o déjame un comentario abajo. Para más información sobre procesos con Photoshop y sobre cursos de fotografía, te invito a que visites mi sitio web: http://iconofilia.hectorulloa.com y me sigas en Facebook (www.facebook.com/iconofilia), en YouTube (www.youtube.com/iconofilia) o en Twitter (@Iconofilia).
Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

¿Qué novedades presenta la Nikon D3300?

¿Para quién es la Nikon D750?

¿Disparar en modo manual realmente te hace profesional?