¿Qué se necesita para hacer buenas fotos?

La mayoría de los cursos de foto que he conocido comienzan con una explicación sobre el muy mentado triángulo de la exposición. Es decir, la forma de usar el diafragma, la velocidad y el ISO para obtener una imagen medianamente aceptable. ¿Por qué sólo "medianamente"? Porque pienso que para hacernos verdaderamente buenos en algo no basta con saber usar las herramientas. Trataré de ser más explícito.

Así como el diafragma o la velocidad son sólo parte de una buena exposición, lograr una buena exposición es sólo parte de una buena foto. De hecho, pienso que un buen curso de fotografía debería comenzar con la luz. Después de todo, ¿acaso no es la luz la principal herramienta del fotógrafo? Hablar del diafragma, el ISO y la velocidad antes de hablar de la luz es como hablar del software para diseño antes de hablar de los fundamentos del diseño mismo.

¿A qué me refiero con lo anterior? A que debemos aceptar que para ser diseñador no basta con saber usar programas como CorelDraw!, Photoshop, InDesign o Illustrator. Para ser diseñador se requiere una base de conocimiento mucho más firme y profunda. No se logra crear una imagen corporativa o un libro o un empaque con sólo saber usar Illustrator. Detrás de todo gran diseño hay siempre un claro concepto. Hay una intención. Se busca transmitir al espectador un mensaje puntual, directo y perdurable.


Pues, lo mismo pasa con la foto. No basta con saber usar una cámara para ser fotógrafo. Y no quisiera entrar en polémica en este punto, pero, con todo respeto a quienes viven de hacer clic, un fotógrafo no es aquel que sólo sabe hacer clic con ciertos parámetros. Un fotógrafo es alguien que se expresa a través de imágenes creadas con luz y una cámara, imágenes detrás de las cuales hay un concepto, una intención; imágenes en las que se conjugan una combinación muy precisa de luz y contraste y un cuidadoso equilibro de todos los elementos que la integran con el fin de transmitir ideas, emociones.


Y no trato de denigrar a nadie. Creo sinceramente que todos tenemos un lugar importante en este mundo. Pero también creo que debemos distinguir entre técnica y arte. Si bien, la técnica puede conducirnos a resultados de muy alta calidad, es el arte lo único que nos permite expresar esas ideas o emociones. La técnica nace de la herramienta misma, por tanto, es fría y vacía de significado. El arte nace del fotógrafo, de su propia visión del mundo que lo rodea.

Pienso, entonces, que un buen curso de fotografía debería comenzar con lo que da origen a una imagen. Debería comenzar con entender la luz y la composición. Debería comenzar con una charla sobre lo que cada quien busca expresar, pues de eso dependerá su manera de trabajar. Deberá comenzar con ver la fotografía como un lenguaje. Y, sí, en esto también hay conceptos básicos y conceptos avanzados y se debe avanzar poco a poco, por tanto, un buen curso no podría ser corto y al vapor.


Finalmente, no se trata de meterse en asuntos complejos cuando lo que se busca es divertirse y expresar, pero sí de obtener las bases para hacerlo. ¿De qué otra manera podríamos explicar la diferencia entre un f/8 y un f/11 sin que acabara siendo sólo un cambio en la cantidad de luz?

Si deseas conocer mis cursos y talleres, basados en la idea de que para hacer buenas fotos no basta con hacer clic, te invito a visitar mi sitio web: http://iconofilia.hectorulloa.com, donde encontrarás opciones tanto presenciales como en línea.
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